Mezclas, mezclas... Mezclas de besos repartidos, de relaciones invertidas, de manos por debajo de la ropa, de pensamientos vagos. Y solo por hoy ( y quizás algun otro día) te invito a jugar un rato, a vivir con reacciones violentas y locuras momentaneas. Lo mejor de todo, es que tiene que seguir siendo igual o casi igual. Si disfrutamos de palabras, un par de mordidas no deben cambiar todo el orden.
Finalmente me rio, con un algo de nerviosismo. Verguenza no tengo, por lo menos no en este momento. Fue solo un segundo consumido eternamente. Es una experiencia más que comentar.
Pueden ser palabras y pueden ser uñas...