martes, septiembre 07, 2010

Había pensado, seriamente, que dos o tres percances no son nada más que casualidades negras, un error en la serialidad. Ahora pienso que muchos percances, pueden ser pruebas... pueden ser ataques ( depende como se mire, todo depende) puede ser el equilibrio universal.

He pensado... qué es peor? Que todas las teclas del piano desafinen un tanto, que su sonido no sea el armonioso de siempre... O que de un golpe el piano pierda una que otra tecla? Una guitarra desafinada o la pérdida de una de las cuerdas? No quisiera pensar que es hora de cambiar la guitarra.