viernes, enero 14, 2011

Mi sentir no se compara con la maravilla de la Internet. Nervios conectados justo aquí, justo ahora. Si tan solo alcanzara la empatía... si no fuera asunto de mi lado del camino.

No tengo que forzar, la reciprocidad... (8)

jueves, enero 13, 2011

Carretera. Primera parte

De adorno el camino. La travesía ligera pero aplazada por los infinitos silencios. Este es uno de ellos, en donde chocan las cotidianidades (el pan con queso, las cuestas) con los rastros metafóricos de dilemas anteriores, literalmente anteriores. Antes de La Serena, el lugar.

Los matices aprendí a reconocerlos mas no tanto a lidiar con ellos. De las situaciones incansables intuyo los motivos, que la verdad, son todos pinceladas diversas de un mismo bote. Mientras el jeep pega saltitos y el random de la radio me roba risitas contenidas (agregando los comentarios irónicos de mi padre), ocurren asaltos, corsarios de la mente. Corsarios digo, porque con el dolor de mi alma afirmo que algo o alguien en el universo me traiciona y paga por mirar. Oro por confusión. Múltiples los asaltos, destaca uno en particular: ¿Cómo saciar los vacíos pertenecientes a los cuerpos subterráneos? Y sobre todo... ¿Cómo evadir los silencios incómodos que suelen rebosarse de carteles que indican lo infaltable?

Así y otros anexos, continúo el viaje... Este acrisolador trayecto que se torna más insano a medida que aumenta el kilometraje. Derivados del temor.

22/12/10 (interesante fecha)

Ese tipo de juramentos...

Prometo, por el señor que me visita, lo siguiente; no dejar deslizar nuevamente aquellos impulsos cargados de egolatría y autosatisfacción, serle fiel a este amor marciano que yace en mi lado de la frontera, parar de esconderle a través de muecas cínicas mi verdadero rostro, no apostar su felicidad y perderle por jugadas idiotas, no acostumbrarle a los caprichos que cotidianamente abundan en su lado del terreno, no sacar a flote cada emoción que me gobierne exageradamente para no agobiarle con estados efímeros e intrascendentales, mantenerme constante independiente de la lejanía que nos invada en aquel momento, amarle (no por sobre todas las cosas) con un lazo anormal que une delicadamente ciertas emociones y tendencias, sostener con firmeza las contradicciones que manchan estrepitosamente cada promesa, darle caricias de las maneras más inconfesables pero siempre cuidando lo frágil de lo importante. Continúo prometiendo por la sombra gemela que me obliga, lo siguiente; no abordar lo prohibido, no incitar las situaciones que por más placer breve que le otorguen, son insanas; no mezclar los matices (solo rozarlos), utilizar el poder/derecho que me he ganado solo en los momentos de menester y recordarle periódicamente lo ilimitado del cariño.

Prometo, con o sin el señor que se mantiene por aquí, ser parte de usted más allá de la reencarnación.

martes, enero 11, 2011

Avísame cuando necesites más....

lunes, enero 10, 2011

Lo frágil de las relaciones...

Si me despido sin dar motivos, preguntarían a dónde mierda me fui? Si grito con odio y anuncio que no les quiero ver más, me creerían? me seguirían? Si fuese una maldita maniática desagradable, se quedan agotados o se van temerosos? Si solo quiero autodestruirme y de paso aplastar todo, huir, escupir, terminando todo con un "me quiero alejar", no harían absolutamente nada?

Y si mentí?

domingo, enero 09, 2011

Podría construir una vida paralela agregada de elementos significativos, con cada uno de ustedes. Quisiera experimentar periódicamente una vida desde otro ángulo. Podría jugar a los roles con cada ser que se cruza en la calle...
Caminando o tal vez sentada justo aquí, arriban en la mente y sistema nervioso situaciones que me erizan la piel, como siempre esas flechas desbordándose en rostros, frases, robos del futuro. El revuelco constante reclama el poder, yo como si nada me limito a observar con extrañeza. Solo preguntar, es lo que tengo al alcance. ¿Y si no existe, si más bien se tratase de sentir? ( suele proceder así)
Lo toco, lo estrecho contra mi y el contacto suave estremece mis sentidos, estoy desarmada. No le conocí. Es otra versión del original, sombra propia. Sin embargo, en el pasado, no existimos juntos.¿Señor, por qué me ronda? Definitivamente no deseo su partida. Me confunde su presencia y requiero la respuesta... en cuanto le parezca favorable confesarla.

viernes, enero 07, 2011

Mismo cuarto

Eso de intentar ser herméticos es tan de humanos, típico... Debieras conocerme lo suficiente a estas alturas pues vivo en ti, de hecho tienes el glorioso beneficio de observar cada movimiento... Si tan solo fueras menos corriente y centraras un momento de atención. De esta manera comprenderías el porqué de mis reclamos suaves, de los más altos y hasta las lágrimas de impotencia que florecen en contra de mi voluntad. Si fueras menos humano no apelarías a frases baratas ni a tu insensibilidad, irías más allá.

Peor aún, yo me rebajo a las explicaciones simples, queriendo dármelas de comprensiva cuando no veo ni una partícula de lo que tú si. Intento pisar la vía correcta de tus creencias, añado refranes en los que no creo, voy a los conceptos universales... y nada. No va a funcionar mientras nos encontremos dispersos en calles aisladas.


domingo, enero 02, 2011

No puedo desaparecer mientras me despedazas sin yo saberlo...
No puedo huir si estoy omitida inconscientemente.
No puedo hacer presencia aunque esté cordialmente invitada.
No puedo suponer sin verificar, así no llegamos a nada.
No puedo irme sin retorno.
Menos puedo evitar descontrolarme y profundizar, ocasionando las mil revoluciones más las interrogantes no concretas, desechables.

sábado, enero 01, 2011

solo 1's. Algo habrá que hacer...

Fin de C.

No se trata de vivir despreocupada, ni de ir hundiendo todo a mi paso. Entre el estómago y el pecho, existe un espacio solo para eso. Más bien se trata de no darle lugar, que no ingrese en el torrente sanguíneo. Una leve pausa agregada al evitar ( aunque por definición creo que evitar no es el concepto. No importa, en este caso y otros más... lo que vive, existe solo de una manera. Lo que no implica su muerte. Las palabras no son tan necesarias, en ocasiones.) Ir revoloteando al límite sin detenerse a beber sustancias extrañas, como eso.

Final en la punta de la lengua, para recomenzar rechazando esa propuesta. Segundos antes del reinicio yo te nombré y te envié lejos ( o cerca sin sentirte) No Karma