Ella no cautiva tanto, como que entretiene, como que te deja fluir con el subconsciente de tu ser resguardado en lo profundo, con lo irreconociblemente tuyo y eso es lo que retiene. Es un amarre bajo la voluntad de todos, o al menos mía... Si quisiera dejarla, lo haría. Ahora porqué no quiero es la interrogante que tampoco deseo responder. Cuando se haga demasiado frustante, la situación, dejaré todo en OK y me iré marchando y cantando alguna canción para subir los ánimos que no quieren dejar de vacilar...
Ella no es lo más bonito, ni lo que más se quiere pero es un buen motivo para tener.
Ding Ding Ding, ella es el motivo del día