Aquella sin nombre iba por la acera procurando no perderse ningún detalle del suelo que pisaba. Que manera tan conmovedora de fijarse en todo lo que es insignificante y hasta indescifrable para muchos seres de su misma raza. Aquella iba camino a la universidad, un recinto curioso repleto de gentes variadas que a la hora de clasificar en realidad eran del mismo árbol... todos tan cotidianos, Aquella iba decidida a hablar con Ana para aclarar un asunto complicado, un asunto soñado, un asunto que quizá lo había imaginado... pero que de alguna manera parecía estar en el mundo mismo y sino, bueno... Ana no era tan especial como Aquella lo pensó...