viernes, marzo 18, 2011

Si me torno rígida, no me avisen. Yo lo sé. Si me estoy volviendo algo parecido a lo agrio, no me lo repitan. Ya lo sentí. Si la locura, ya no es locura y es veneno... Insisto, yo lo trago. Si el color rosa que quedaba resguardado bajo la lengua y entre los dientes ya no sale a tinturar mis frases, no me recriminen con cara de pocos amigos... Yo lo elegí. Si ven que la mierda rodea mis intenciones, no lo elegí mas tampoco lamí cada partícula con tal de seguir cuerda. Si consideran que este ser es un impostor, están equivocados. Soy yo siempre, de distinto ángulos edificados desde un punto muerto... estructurado hacia el vacío, medio lleno e inestable infinito. Si observan que las acciones de mis brazos, manos y otros miembros son una masa irremediable, difusa, repugnante e inesperada, no la juzguen... Es así, qué más hacer. No es tanta tragedia. No todos los notan, no todas mi neuronas, células, cromosomas lo sienten. La paranoia mía lo fusiona todo, la insanidad lo carcome todo y yo le creo.
Ustedes no me crean. Miren... sientan, odien, reclamen... Quédense en el sillón cómodo del lugar.