Eso de intentar ser herméticos es tan de humanos, típico... Debieras conocerme lo suficiente a estas alturas pues vivo en ti, de hecho tienes el glorioso beneficio de observar cada movimiento... Si tan solo fueras menos corriente y centraras un momento de atención. De esta manera comprenderías el porqué de mis reclamos suaves, de los más altos y hasta las lágrimas de impotencia que florecen en contra de mi voluntad. Si fueras menos humano no apelarías a frases baratas ni a tu insensibilidad, irías más allá.
Peor aún, yo me rebajo a las explicaciones simples, queriendo dármelas de comprensiva cuando no veo ni una partícula de lo que tú si. Intento pisar la vía correcta de tus creencias, añado refranes en los que no creo, voy a los conceptos universales... y nada. No va a funcionar mientras nos encontremos dispersos en calles aisladas.