domingo, abril 04, 2010

Como en el cuento...

Y aunque mis publicaciones giren en torno a tu persona, a tu juego de mentiras, a tus altos y bajos que se mezclan con los míos, y deba dejar de hacerlo o al menos intentarlo.
No puedo evitar intentar escribir algo sobre mi Despedazamiento de hoy, como se desprendían tantas cosas en una ventana. Y lo más gracioso es que no hay daño alguno para mi, que en realidad tus palabras no estaban dirigidas a nuestro caso, que es máa propio que tuyo. Pero no puedo soportar querer a alguien con tus características, tan inconsciente del mundo, tan desalmada, cero empatía, una niña más niña de lo que aparenta.

Puedo ver que la puerta es mágica, imagino que tu puerta está hecha de caramelos y chocolates como en el cuento de Hansel y Gretel, puedo sentir la magia que emana tu casa, y con solo pensar en ello me siento absolutamente cautivada y me mata la curiosidad por entrar... Pero tampoco puedo olvidar cuál es el verdadero fin de esta casa, que en realidad eres tú. Eres una casa encantadora. En el cuento, hay una bruja dentro, una mala señora que lo único que desea es comer niños. Tú hipnotizas, atrapas... y absorbes gentes, hasta que no hay luz, les comes los ojos o el sentido común, no lo sé.

Quiero no cargarte de culpas, quiero pensar que son solo los efectos del capricho tuyo...Mas tienes la edad suficiente para parar, para ver más allá de tus manos y tus pies, para sentir algo que no sea tuyo. Hazlo por favor... y avísame cuando lo hagas.

Eres un caso perdido, encuéntrate... quiero que te encuentres.
Con cada momento junto a ti, con cada nueva caida, puedo ver que no eres nada. Que eres la persona ideal por fuera, pero que en realidad no te interesa el mundo y no eres capaz de diferenciar entre si y no. Eres absoluto. Pero sabes qué? Nada es absoluto y mucho menos si se trata de ti.

Te deseo lo mejor, que la lejanía te sirva de algo... en unos 4 años más. Porque dudo bastante que lo consigas en menos tiempo que ese.

Llámame cuando decidas salir.