Ambiente, la noche, humo en el aire que se distribuye por el cielo. Sensibilidad corporal, muy carnal, muy intenso. Debilidad emocional, un despreciable y único par de opciones que se conectan y se reducen a una unidad. No voy a pensar en ello, pero especialmente esta madrugada mi piel mentaliza cosas, detalles que noté, rasgos que me agradaron rebalsando un poco el límite del agrado. No sé si lo sentirás a estas alturas de la noche, de todos modos me es suficiente, mientras sea capaz de percibirlo yo.
Goce sensual, sexual, sentimental, cayendo en ingenuidad.
Deshaces, tiras, recojes, manoseas mis intentos evidentes de no acercamiento a tu persona. Larga tarde, no tan larga agonía y casi no lo vi pasar. Es ligeramente cruel tu ocurrencia de juguetear a última hora. ¿Se supone que ahora deba esperar ansiosa e infantilmente un nuevo encuentro?
Es gracioso, pero me interesa el jueguito. Tiene cierta ración de estímulo. Peligroso.
Y... A dónde nos dirigimos?
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