Bajo escaleras, corro, rodeo el comedor. Luego en la pantallita virtual reviso las ventanas brillantes, que se quedaron paralizadas mientras yo me iba. Y aquí estoy, sin conseguir nada. Los malditos humanos que me dominan, ¡Los malditos humanos! Me tienen así como esperando algo, ansiosa de que despierten y sean ellos. Contradictorios, despreocupados, impacientes y ni se inmutan... Todo a la vez.
viernes, noviembre 05, 2010
Misantropía
En un arrebato incontenible dejo todo como está; la pantalla de la computadora prendida, las ventanas tintineando y hasta cosas que no debieran estar allí. Subo corriendo a distraerme, a pasar de la pantalla del mundo virtual a la pantalla del TV. Quiero ser la historia que veo. Pero no. El tiempo juguetea a ser bipolar. Se paran de repente los segundos y se consumen en pura agonía, en ahogos y espasmos de rabia contenida. Luego se disuelven rápidos, galopando por las paredes y resuenan, los siento. Se pasó mi hora de distracción y ahora qué, como si fuera una obligación bajar otra vez. Pero sí, si lo es. En el fondo yo sé que tengo una enfermiza adicción, más que una afección es una costumbre patética. Mala costumbre y común.
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