viernes, diciembre 07, 2012
Aun en curso
A la vuelta de la esquina puedes encontrar todo lo humanamente imposible y los signos deslumbrantes de la vida, el factor importante aquí es localizar la esquina y efectuar el depósito de tus pies en dicho lugar, pensó. Y se dispuso a caminar unas cuadras hacia la derecha en busca de nada más ni menos que un pequeño bazar para comprar 3 cigarros individualizados, uno para la hora del té, otro para una tarde cayendo en noche reflexiva y otro de emergencia para las madrugadas abrumadoras. Después de haber visitado tantas esquinas, de varios países y universos paralelos mentales derivados de las inagotables horas despierto en el transporte público, ya no le bailaban los pies con alegría a cada paseo como en su juventud si lo hacía. Ahora antes de cruzar el umbral, destinaba un objetivo cierto a sus salidas y evitaba pensar en los posibles encuentros, evitaba pensar en las evocaciones un poco teatrales de cómo conocer personas o situaciones memorables. No tanto por el principio de menos expectativas igual a mejores resultados, sino porque derechamente había decidido prescindir de tal aspecto de la vida intentando suplir vacíos con lo demás...
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